Pues sí, días pre-mestruación que me están matando, resulta que estos días me empeño en autodestruirme, ¿ qué mejor manera de hacerlo en mi caso? recordando, claro que sí... torturarme hasta decir basta solo que el basta no suele llegar, no tengo límite, pienso y pienso, reconstruyo todo hasta verlo como una película en mi cabeza, imagino cosas que igual jamás pasaron solo para hacerme más daño a mí misma, qué estúpida, ¿ventaja?, cuando me destruyo por dentro no pienso ni recuerdo mi estómago ni mi fobia, algo bueno tenía que tener...
Hace ya un tiempo que no me torturo demasiado con el tema del pasado a no ser que tenga estímulos visuales, ya sea provocados por mí o involuntariamente pero estos días no sé el por qué, no sé lo que me pasa, siento unas ansias por llorar hasta quedarme seca, como no tengo ningún motivo aparente porque realmente es que no lo hay pues lo busco en mi mente, algo que me haga mucho daño y mi cerebro razone el por qué de la necesidad de llorar, imagino, invento, recuerdo hasta que las lágrimas me desborden, qué genial esto de las hormonas... ahora lloro sin poder parar, ahora me río y digo gilipolleces tremendas, ahora grito y me enfurezco sin muchos motivos, puf, estoy bastante harta quiero estabilizarme ya.
Hoy, como todos los días entre semana, he ido a su casa, lo he observado mientras dormía con esa cara de niño bueno que pone siempre y que me derrite por dentro, como notaba malestar en el estómago, me he puesto a limpiar todo lo que veía a mi paso, mi fobia le va a venir genial para quedar bien con su madre, después he ido a "trabajar" si se le puede llamar así a lo que hago, después he vuelto con él y me he puesto a llorar, sí, porque sí, sin motivos, supuestamente mi cerebro se ha conformado con razonar que lo hacía porque había hablado con mi madre del tema de mi fobia y del psicólogo y me había dejado el mismo vacío de siempre, la misma sensación de incomprensión por su parte, él ha sido paciente me ha abrazado, ha hablado conmigo hasta que se me ha pasado y después hemos pasado el día juntos, pelea estúpida por mis cambios de humor, comida normal, me he hinchado y a la vez me he sentido vacía, era una sensación muy placentera, una tregua de mi estómago tan agradable... después nos hemos dormido entre abrazos, la ansiedad ha desaparecido durante todo el día, luego tonterías varias, conversaciones que duelen al final del día y dado lo sensible que estoy, me he sentido como si tirasen con fuerza de las viejas cicatrices de mi corazón, sabía que me dolía, sabía que me estaba muriendo de dolor, que mi imaginación se estaba desbordando y que las imágenes eran demasiado vívidas pero no he podido parar, ahora me estoy desahogando para evitar el llanto, funciona, me siento mejor...
Mañana te vas de mi lado, te echaré de menos, espero que la ansiedad no me devore y pueda conmigo, te necesito.
Hoy me has dicho que no me vaya de tu lado, sabes que no lo haré, que no quiero, que aunque es difícil a veces continuar yo sigo sin poder parar esto aunque me llegue a destruir, ese algo que tenemos para mí sigue siendo especial a pesar de todo, es especial, aunque peleemos sigo sintiendo que te quiero demasiado, aunque no disfrute mucho de tu cuerpo sigo sintiendo que me muero de deseo porque me toques...
Ya se me han pasado las ganas de autodestrucción o eso creo... me dormiré en breve y me despertaré pensando en el muermo de día de mañana, oh sí, genial todo, ojalá solo sean 3 días, sigo aguantando las lágrimas, odio las hormonas... pero, oye, gracias por la tregua del estómago.
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